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Friday, 18 de January de 2019.
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La cultura gastronómica bruselense llega a La Habana

belgica, turismo, destinos

Una singular velada gastronómica tuvo lugar el miércoles en la residencia de la señora Marieke Anaf, primera secretaria de la embajada del Reino de Bélgica en Cuba, quien gustosa convirtió su apartamento en el piso 28 del edificio Someillán, frente al Malecón habanero, en una auténtica sala de catas y degustaciones de productos bruselenses .

En el marco de las celebraciones por la Semana de la Cultura Belga en Cuba, el evento fue organizado por la Representación Económica y Comercial de la embajada del país europeo en la isla, con el apoyo de la Cámara de Comercio de la República de Cuba.

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Convencidos de la valía de su estupenda gastronomía y de su arte milenario en la elaboración de cervezas, los asistentes a la noche de degustación de productos bruselenses tuvieron la oportunidad de probar nueve de las mejores cervezas que se elaboran en la capital belga, servidas con tapas a base de patatas fritas, albóndigas de carne, croquetas de quisquillas y queso condimentadas, salsas de producción nacional, y una amplia variedad de chocolates, galletas de sésamo negro y waffles acaramelados para el cierre de la velada.  

El acto en casa de la señora Anaf, al que asistieron representantes de entidades y empresas cubanas, así como de funcionarios de la Cámara de Comercio y de la Cancillería de la isla, contó además con la asistencia del señor Guy Vanhengel, Vice Ministro-Presidente y Ministro de Finanzas, Presupuesto y Relaciones Exteriores de la región de Bruselas Capital, así como de Jehanne Roccas, embajadora extraordinaria y plenipotenciaria del Reino de Bélgica en Cuba.

También contó con la presencia del Agregado Económico y Comercial y representante de las tres regiones de Bélgica en Cuba, señor Joao-Serge Dias de Sousa, de quien surgió la idea original para la realización de tan peculiar función culinaria.

Asistió a esta actividad igualmente Anita Louwers, destacada chef belga con más de veinte años de presencia en Cuba y que tiene, entre sus muchas responsabilidades y encargos, la confección del menú para la cena de gala de la noche de clausura de los Festivales del Habano.

“Desde la existencia misma de Bélgica y de Cuba, se ha mantenido una relación ininterrumpida en todos los sentidos. Tenemos lazos que nos unen, nexos signados por características geográficas similares. Bélgica está en el corazón de Europa, y Cuba está en el centro de las Américas. Tenemos una población aproximada de 10 millones de habitantes, y el afecto que nos une es mutuo”, afirmó el ministro Guy Vanhengel en el discurso que precedió a la degustación bruselense.

En otra parte de su intervención, el alto funcionario belga tuvo palabras de elogio para la gastronomía cubana, de la que confesó sentirse enamorado pese a ser esta su primera visita a la mayor de las Antillas, e invitó a los presentes a descubrir la calidad de los productos típicos de Bruselas, concretamente sus cervezas.

La variedad de matices de las cervezas belgas, concretamente las producidas en Bruselas, quedó evidenciada durante el desfile gastronómico, desde producciones con notas afrutadas y refrescantes, hasta otras con tonos de sidras y alto contenido alcohólico.

Con más de 800 tipos de cervezas diferentes, Bélgica es considera a menudo el “país de la cerveza”. Pese a su pequeña extensión territorial, la nación europea ofrece la posibilidad de saborear cervezas tradicionales de reputación internacional y propone una amplia gama de estilos de cervezas.

Estos tipos varían desde las populares “pils” hasta las denominaciones más exóticas, como las “lambic”, las “ales”, las “stouts”, las cervezas trapenses, de abadía, de trigo, cervezas rojas o artesanales, entre muchas otras.

Por tal razón, la UNESCO ha decidido añadir la cultura cervecera en Bélgica a su “lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.

Los belgas ya elaboraban cervezas a comienzos de la Edad Media. Cada año, Bélgica produce unos 18 mil millones de litros de cerveza, de los cuales más del 60 por ciento se exporta al extranjero. El volumen de negocio anual de todas las cervecerías belgas supera los 2 mil millones de euros.

Cerca de 60 mil personas trabajan directa o indirectamente vinculadas a la industria cervecera. Y otro dato revelador para una población de apenas 10 millones de habitantes: como promedio, cada belga consume anualmente unos 74 litros de cerveza.